Gary Hoskin

Gary Hoskin

Murió el pasado 23 de abril. Tuve el honor y la gran fortuna de ser uno de sus alumnos, conté con su cariño y siempre lucidas palabras. Era un “buen gringo”, que quería y admiraba a los colombianos mucho más de lo que nosotros mismos somos capaces de hacer.

Hacia 1992, cuando no sabía hablar inglés, me recibió en Búfalo, a donde viaje a hacer un curso de ingles. Allí luego de acomodar mis maletas en su carro me entregó un regalo/consejo: puso a sonar en la casetera (eso ya casi no existe) una canción en ingles donde el estribillo decía “Don´t worry, be happy…, Don´t worry, be happy…”.

Cada vez que veía a Gary, siempre me dejó la sensación de afrontar los problemas y angustias con la misma actitud: no preocuparse y tratar de ser feliz.

Se interesó por nuestros partidos, el congreso, las elecciones y la forma casi milagrosa  como a pesar de la violencia y los múltiples problemas de nuestro país funciona nuestra democracia. Recuerdo haber conversado con él y con Javier Torres, uno de sus grandes amigos, sobre un breve libro de Alexander Wilde: “Conversaciones entre caballeros: la quiebra de la democracia en Colombia”.  La tesis del texto señala a la democracia colombiana como una de carácter “Consociacional” es decir, de acuerdos permanentes, reformas progresivas y pocas rupturas, donde la perdida de una elección no significaba la desaparición de los oponentes. Hacia mediados de los años 40, ese tipo de acuerdos de “elites” se perdió, la agresividad de los actores paso los límites y el resultado fue una escalada de violencia que nos llevo a la “cuasi” guerra civil que significo la “Violencia” de los años 50´s.

Cómo voy a extrañar la sensatez de Gary, sus comentarios sobre nuestra realidad y su optimismo sobre nuestro país, más en días como hoy, donde la crispación política y los afanes de poder están haciendo que líderes políticos sobrepasen todos los límites….